En las relaciones humanas, las maneras importan. Me refiero a la forma de vestir, de hablar, de caminar, y en especial la de pedir. No es lo mismo decir bruscamente "¡dame eso!", a expresar amablemente "¿me podrías dar eso, por favor?". La primera es una orden, la segunda es una petición.

En cuestiones laborales, la manera en que hablamos en una entrevista de trabajo es importante. Lo que el empleador escuche de nosotros contará como primera impresión, y son las primeras impresiones las que definen el futuro de cualquier relación humana. Entre una pareja de novios, dos empresarios que se reunen por primera vez para discutir un trato, y tú pidiendo empleo. El primer contacto verbal es algo que no se olvida.

Si generas una mala impresión, no importará que tan bueno seas en tu profesión. La actitud que transmitas es un examen. Tu meta es aprobar.

En la entrevista de trabajo no te equivoques a propósito. No es sobre ser perfecto, sino sobre ser auténtico, razonable y capaz de reflejar en las palabras lo que ofreces a la empresa, y que obviamente sean acciones que puedas llevar a cabo. Ni más ni menos.

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Durante la entrevista no exageres en tus habilidades. Sé honesto y claro acerca de lo que aportarías si decidieran contratarte. Muestra una actitud optimista y firme sobre tus conocimentos, y sobre todo habla sobre lo que estás dispuesto a aprender. Los patrones valoran una buena actitud de servicio, más que a un presumido que pretende ser "una maravilla". Incluso si no cumples con alguno de los requisitos, puedes proponer ayudar en otras tareas de manera voluntaria. Así ganarás puntos de confianza del entrevistador. Todo es sobre la actitud que demuestres y como lo expreses.

No está de más mencionar que ese día hay que bañarse, rasurarse, vestir lo más apropiado que puedas y acorde al empleo que solicitas. Péinate un poco a lo Benito Juárez, o no. La idea es que tu imagen en combinación con tus palabras hagan un equipo increíble.

Si se trata de una entrevista informal, donde no hay curriculum ni citas. Estás tú charlando con el jefe, frente a frente, y valiente lanzas la pregunta directa. Elige la opción correcta entre "¿me dá trabajo?" y "¿en qué puedo serle útil?". La primera equivale a pedir un favor, la segunda representa una actitud de servicio.

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¿Cuál es tu manera de pedir empleo?